En un mundo tan pequeño, necesitamos
más unicornios y menos guerreros.

Entre dos orillas corre el verso – 2

Publicado el 11 de septiembre de 2011

He aquí más versos sueltos escritos al paso de los días. Ojalá que alguno de ellos toque tu corazón, tu mente o la piel secreta de tu alma.

Entre dos orillas correo el verso
Verso de aire
Verso de agua
Verso de tierra
Verso de fuego
Entre dos orillas corre el verso.

Orilla de la vida,
Orilla del silencio,
Orilla de la nada finita,
Orilla del todo eterno.
Entre dos orillas corre el verso.

A veces mi verso es polvo,
a veces mi verso es nube;
pero siempre, siempre, siempre
es un vuelo de gorrión
que baja y sube.

Entre dos orillas corre el verso

Publicado el 4 de septiembre de 2011

Hola, amigos.
Esta vez quiero compartirles algunos versos sueltos encontrados entre mis papeles amarillos. A mí me ha gustado descubrirlos, sentir su leve aleteo, por eso los hecho a volar.
Ah, volar, volar.
¡Qué maravilla!
Pero antes la metamorfosis.

Mi primer verso es para ti.
El segundo verso es para ti.
El tercero, también para ti.

Sigue creciendo eucalipto.
Algún día —lo presiento—
llegarás al infinito.

A punto.
La risa a punto de estallar,
la rosa a punto de florecer.

Un lila intenso

Publicado el 28 de agosto de 2011

Me ha gustado leer el comentario que el escritor y promotor cultural Jorge Eslava ha hecho sobre mi último libro La niña del jacarandá en su página Los libros del capitán de la revista El Dominical del diario El Comercio en la edición del 28-08-2011.

Comparto el texto para aquellos que no lo han podido leer.

Luego de tres o cuatro poemarios para niños, todos ellos galardonados —guardo especial aprecio por “Canto de gorriones” (1986)—, Heriberto Tejo se aventuró en el campo de la narrativa infantil. Si bien sus relatos y en especial la saga de sus glumpos han tenido éxito en las escuelas, creo que es considerable la distancia entre el narrador y el poeta. Su poesía es natural, sin alarde ni voluntarismo, y dotada de una gracia y musicalidad espontáneas, virtudes que sus textos en prosa escamotean, pues exponen una escritura que se expande con dificultad, poco dúctil y desprovista de donaire, tal vez por estar animada por propósitos didácticos. Sin embargo, Tejo puede narrar convincentemente como acaba de hacerlo en su reciente libro “La niña del jacarandá”. Aquí, la pequeña María muere de ganas por ir al colegio, pero se lo impiden sus labores domésticas. Además, debe regar todos los días el jacarandá que ha plantado en la puerta de su casa. En la placidez de ese hogar modesto, nadie sospecha —ni el simpático perro Yago— que, cuando ha brotado al fin una flor de color lila, hará su aparición el Duende de la Medianoche y ¡zas! la robará de un solo tirón. Felizmente, de las ramas del arbolito, nacerán otras tres bellas flores lilas. Una elipsis temporal nos conduce a la escuela, donde una radiante María repasa la lección. La historia bien narrada hasta este punto deja, sin embargo, algunas interrogantes: ¿qué fue de la vida del Duende de la Medianoche?, ¿por qué no desempeña el perro algún papel? Merecen encomio las ilustraciones de Isabelle Decencière y la formalidad del libro que concuerda con la rusticidad de la historia.

La bandera de mi patria

Publicado el 21 de agosto de 2011

Me gustó la forma como recitó el Negro Mama mi poesía titulada La bandera de mi patria en el programa “El especial del humor” de Fiestas Patrias. Comparto el video para que aprecies la interpretación del poema y rías de emoción.

Felicitaciones a Jorge Benavides.

Fuente: Frecuencia Latina 30/07/2011

En la copa del árbol

Publicado el 14 de agosto de 2011

Hoy quiero regalarte este poema esperando movilice algunas fibras de tu sensibilidad. ¿Quién no tiene cerca de si su árbol que día a día lo mira y acompaña? Busca sus secretos.

EN LA COPA DEL ÁRBOL

En la copa del árbol
están tus sueños,
en la copa del árbol.
Arriba están tus sueños,
tus pájaros dormidos,
quietos, callados,
en la copa del árbol.
No dejes que se vayan.
Sube, sube a su cielo,
y como un niño pequeño
atrápalos,
siente su pálido latido.
Nunca es fácil alcanzar un sueño.
La vida nos regala cada día
la dicha de beber en copa nueva.
Una mirada, un beso, una sonrisa
bastan para llegar al infinito.
Recuérdalo siempre, amigo.
En la copa del árbol
están tus alas, tus sueños.
En la copa del árbol.
(La libertad es un ave azul
escondida entre las ramas).

Heriberto Tejo

© 2011 Heriberto Tejo