En un mundo tan pequeño, necesitamos
más unicornios y menos guerreros.

Entre dos orillas corre el verso

Publicado el 4 de septiembre de 2011

Hola, amigos.
Esta vez quiero compartirles algunos versos sueltos encontrados entre mis papeles amarillos. A mí me ha gustado descubrirlos, sentir su leve aleteo, por eso los hecho a volar.
Ah, volar, volar.
¡Qué maravilla!
Pero antes la metamorfosis.

Mi primer verso es para ti.
El segundo verso es para ti.
El tercero, también para ti.

Sigue creciendo eucalipto.
Algún día —lo presiento—
llegarás al infinito.

A punto.
La risa a punto de estallar,
la rosa a punto de florecer.


Agua dormida.
¿Con quién soñará la flor
allí cautiva?

Un solitario árbol
Un árbol solo
Un solo árbol
Ardiendo inmóvil
Sin quemarse
Iluminando el cielo
Arriba en la colina
Abrasado (abrazado)
Haciendo el día.
Claridades.

Por el camino del corazón
siempre se llega lejos

El corazón tiene caminos
que caminan en la noche.

Mi oficio es
el canto, dijo
la cigarra.
Y murió feliz.

—Amiga ¿Te parezco bella?
Le preguntó la rosa a la abeja,
y la abeja le respondió:
—Tendría que ver tu corazón.

© 2011 Heriberto Tejo